¿Cómo funciona?
El solicitante presenta una solicitud indicando
el importe que necesita, el plazo que considera
adecuado y la información relacionada con su
situación financiera y con el inmueble.
La entidad financiera o socio financiero
correspondiente puede analizar tanto el perfil
del solicitante como las características y
documentación del inmueble objeto de la
operación.
En función del análisis, la entidad financiera
puede determinar el importe que podría financiar,
el plazo, la tasa de interés, el CAT, las
mensualidades y las demás condiciones aplicables.
En una operación hipotecaria también pueden
intervenir gastos relacionados con avalúo,
escrituración, impuestos, seguros, comisiones
u otros conceptos, según la operación y las
condiciones de la entidad correspondiente.
¿Para qué puede utilizarse?
Dependiendo del producto financiero, el
financiamiento hipotecario puede estar destinado
a diferentes operaciones relacionadas con bienes
inmuebles.
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Compra de una vivienda
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Adquisición de una casa o departamento
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Compra de determinados inmuebles
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Construcción de vivienda, cuando el
producto financiero lo permita
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Otras finalidades inmobiliarias
autorizadas por la entidad financiera